Dios promete restablecer nuestras fuerzas

Isaías 40:27-31

27¿Por qué dices, oh Jacob, y hablas tú, Israel: Mi camino está escondido de Jehová, y de mi Dios pasó mi juicio? 28¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. 29Él da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. 30Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; 31pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. (Isaías 40:27-31, RVR1960)

Hace tiempo un amigo me preguntó que cuál era la razón que me motivaba a levantarme un día más. Me comentó que su razón, eran la metas que tenía para su vida, pero yo no supe que responderle. Me di cuenta de que realmente sentía que solo vivía mi vida, porque tenía que hacerlo y no tenía una motivación para hacerlo. Vivía solo por vivir, y no solo eso, sino que vivía cada día lleno de ansiedad por mi futuro inmediato, sobre pensando y planeando cada aspecto de mi vida como si pudiera tener el control de ella y cuando algo no salía como lo planeaba, me derrumbaba.

Ahora puedo decir que es Dios quien me da el gozo y el motivo para poder vivir cada día agradecida por que siempre ha sido fiel. Leer su palabra me recuerda que no hay problema que él no pueda resolver, y mi corazón siente paz cada vez que recuerdo que Él tienen un plan para mí. Un plan de bien para darme un futuro lleno de esperanza (Jeremías 29:11), y que al igual que con el pueblo de Israel en el desierto, está con nosotros día y noche cuidándonos y proveyéndonos conforme a nuestras necesidades.

Muchas veces somos igual de incrédulos que el pueblo de Israel, cuando las cosas no parecían ir bien, se olvidaba de lo poderoso que es nuestro Dios. El Dios que los había sacado de la tierra de Egipto y que había hecho llover maná del cielo para que se alimentarán. Constantemente confiamos en lo que vemos y sentimos, y no en él Señor que lo gobierna todo; ahora te invito a que fijes tu mirada en nuestro libertador, a que confíes en que no importa cuán desconocido sea el camino por el que estés caminando, es él Señor quien lo está trazando. Es el plan que Él tiene para ti, y mientras esperes en Él, te llenes de su palabra y busques conocerle más a él, Cristo renovará tus fuerzas para poder enfrentar un día más y sin importar que pase, él te sostendrá.

Viviana Cortés