Disciplinados con Amor
Hebreos 12:1-11
En el capítulo 11 de Hebreos, se nos explica qué es la fe y nos describe las acciones realizadas por la fe de cada persona que aparece en las escrituras, desde el Génesis y en toda la historia del pueblo de Israel. Esto como testimonio de lo que Dios hizo en respuesta a sus acciones, así que refiriéndose a los que nos precedieron, empieza el capítulo 12 exhortándonos a despojarnos de lo que nos estorba para correr la carrera de la fe en Cristo; este capítulo dice que nos despojemos del peso del pecado, que quitemos lo que nos aleja de la meta y que quitemos lo que nos distrae y nos hace voltear a otros lados dejando de mirar a Cristo.
Definitivamente en nuestra vida cristiana debemos poner nuestros ojos en Jesús, para correr con paciencia la carrera que tenemos por delante, sabiendo que pueden llegar tiempos muy difíciles donde nuestra fe será probada. Donde podemos llegar a pensar que estamos corriendo solos y vemos incierto nuestro futuro, ya que creemos que nuestra manera de pensar y nuestros planes son los correctos. No tomando en cuenta que dependemos de Dios, nos brincamos el presente planeando el futuro y dejamos de ver el propósito con el cual fuimos traídos de las tinieblas a la luz. Olvidamos que somos de Él y para Él y es cuando Dios nos disciplina; aunque no nos gusta la disciplina, Dios lo hace con amor. Debemos enderezar el camino y ser obedientes.
Este año ha sido muy difícil; pero he aprendido que no es por mi esfuerzo que resolveré las dificultades o que pueda brincar los obstáculos, sino que Dios usa cada circunstancia para ensañarme y así enderezar mis caminos para que entienda sus propósitos que son muy diferentes a los míos.
Nuestro Padre Celestial sabe lo que nos conviene, así que confiemos en que sus planes son perfectos; aceptemos la corrección de nuestro Padre Celestial que nos ama y así podemos estar dentro de su cobertura. Seamos agradecidos con lo que Él nos ofrece.
Alfonso Felipe Vazquez Terán


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