“Amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios” (1 Juan 4:7), con este mensaje, Dios nos trasmite uno de los aspectos fundamentales que debemos de tener hacia los demás, porque si no cumplimos con esto ¿Cómo podremos llevar a cabo la gran comisión? Mateo 28:18-20. Aun cuando se menciona que no es un mandamiento nuevo 2 Juan 5, si debe convertirse en una necesidad, porque si queremos compartir sobre la Palabra de Dios con los que nos rodean, tendremos que reflejar este amor en nuestras vidas. “Porque si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a que ha visto, ¿cómo puede amar a Dios quien no ha visto?” 1 Juan 4:20, es por esto que el amarnos unos a otros se vuelve clave en nuestro desarrollo espiritual, porque de esta forma se reflejará nuestra relación y comunión con Dios “Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano” 1 Juan 4:21, aquel que se reconoce ante los demás como cristiano o seguidor de Dios, debe no solo buscar cumplir con esto, si no el tener la necesidad de amar a los demás, porque “…Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él” 1 Juan 4:16.

Es importante no confundirnos y entender que esto no es algo nuevo “Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros” 2 Juan 5. El amar al prójimo siempre ha estado implícito desde el principio 2 Juan 6, en cada una de las cosas que Dios ha querido para nosotros; David en sus salmos lo mencionaba “¡Mirad cuán bueno y delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!” Salmos 133:1, él nos compartía con esas palabras, la dicha que es convivir en el amor de Dios y que esto lo podamos transmitir con los demás, si lográramos entender correctamente este mensaje, definitivamente se evitarían los conflictos y desacuerdos entre nosotros, permaneciendo la armonía entre todos.

También a través de este amor a los otros, podremos identificar como está nuestra relación con Dios, es importante mirar a nuestro alrededor y observar cómo nos relacionamos con los demás “El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas…” Juan 2:10-11, la naturaleza de este amor reflejará en cómo estamos con los demás y confirmándonos si andamos en la luz o si vamos por tinieblas, situación que será sencilla para los que buscan a Dios, pero compleja para los que no le buscan genuinamente. Por todas estas razones, sigamos con el mensaje de amor que Dios nos comparte en su palabra, convivamos como hermanos y “…que nos amemos unos a otros” para seguir con el propósito que Dios tiene para nosotros.

Michell Irigoyen