Jesús promete guía y protección

Lucas 21: 7-18

Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿y qué señal habrá cuando estas cosas estén para suceder? Él entonces dijo: Mirad que no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y: El tiempo está cerca. Mas no vayáis en pos de ellos. Y cuando oigáis de guerras y de sediciones, no os alarméis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente.

10 Entonces les dijo: Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; 11 y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo. 12 Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. 13 Y esto os será ocasión para dar testimonio. 14 Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa; 15 porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan. 16 Mas seréis entregados aun por vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán a algunos de vosotros; 17 y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre. 18 Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.”

Como habremos leído en nuestras Biblias, los discípulos habían recibido profecías sobre cosas que sucederían, como son la destrucción del templo en Jerusalén y la venida del Señor Jesucristo. Por eso preguntaban a Jesús sobre detalles específicos y señales para poder estar preparados para su cumplimiento. A lo que el Señor Jesús les responde únicamente describiendo los acontecimientos que se mencionan en los versículos 8 al 11 en los cuales se habla de falsos profetas, guerras, grandes terremotos, hambruna, epidemias y señales del cielo; a lo cual les exhortó a no alarmarse, tal vez por la cuestión de que no conocerían en que tiempo sucederían. En vez de eso, el Señor Jesús entendiendo su preocupación, les anticipa las dificultades y persecuciones que experimentarían por causa de su fe (ver 12), por lo cual les alentaba a permanecer firmes en su confianza en Él, mencionándoles también que cada una de dichas situaciones se presentan como una oportunidad para dar testimonio de su fe en el Señor. Solo les bastaría dejarse guiar por Él, teniendo presente la promesa que les da en el versículo 15: “porque yo pondré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir todos los que se opongan”. Esto es lo que manda el Señor, que en nuestras vidas en cualquier situación o dificultad, podamos testificar de Él, únicamente dejándote guiar, es decir dejar que Él ponga en ti las palabras y la sabiduría que testifiquen de tu fe.

Ahora, Jesús también les hablo de que serian amenazados de muerte y aborrecidos por su nombre, a lo que Él también les promete diciéndoles:18 Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá.” lo cual significa que ninguna maldad les haría daño, y no solo eso, sino que también Dios estaría con ellos para animarlos y apoyarlos en cada situación difícil. Así que está es una invitación a recordar que Dios está siempre con nosotros, incluso en nuestros momentos más oscuros. Que Jesús nos promete su protección, y aunque no garantiza nuestra liberación de las situaciones difíciles, sí nos asegura que nunca nos dejará solos.

Estas promesas de Jesús nos invitan a abrazar la certeza de que somos amados y protegidos por un Dios que cuida de cada detalle de nuestras vidas. En cada desafío, podemos encontrar la fuerza para seguir adelante, sabiendo que nunca estamos solos. La fe se convierte en nuestro refugio, y la confianza en Su amor nos impulsa a ser valientes en medio de la tormenta. Amén.

Hno. Jacinto Cortes Chávez