Pablo exhorta a que los tesalonicenses sigan alertas y activos en sus vidas espirituales porque como lo menciona en versos anteriores, Cristo viene a cumplir la promesa de que viviremos junto a Él para siempre, tanto lo vivos como aquellos que durmieron esperando (1 Tesalonicenses 4.13-18).

Pablo les está recordando lo que Jesús y Pedro ya habían dicho antes, que Jesús regresará sin avisar, así que debemos estar listos, porque no sabemos los tiempos de Dios (Mateo 24.36; 2 Pedro 3.10). Pablo anima a los tesalonicenses a que se enfoquen en seguirse preparando y llevando la vida espiritual que llevan, que al parecer lo están haciendo bien. Pablo les recuerda que la promesa es que pasaremos la eternidad con Cristo y eso debería ser suficiente para seguir esforzándonos en vivir una vida santa y agradable a Dios (1 Tesalonicenses 4.1-12) a pesar de todo lo malo del mundo, Pablo anima a que no nos dejemos influenciar por este y sigamos con la vista puesta en Cristo.

Pablo reconoce que se están animando y edificando los unos a los otros y esto es muy importante pues no solo se están dando palmadas en la espalda, sino que, preparándose en la fe, se están ayudando a crecer y madurar entre ellos.

Pablo les insiste en que sigan haciéndolo.En Hebreos 10:23-25 leemos lo siguiente: 23 Mantengamos firme la esperanza que profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa. 24 Preocupémonos los unos por los otros, a fin de estimularnos al amor y a las buenas obras. 25 No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacer algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca.” Se nos anima a que nos estimulemos al amor y a las buenas obras y que no bajemos la guardia sabiendo que Cristo viene. Que debemos estar juntos, ayudándonos a crecer los unos a otros. La palabra edificar que usa Pablo es literal el griego para construir casas, edificios.

Sabemos que para construir es necesario tener buenos cimientos, luego pensamos en el material que usaremos y queremos algo resistente para que no se nos venga abajo. El paso final es construir de la manera apropiada pues de nada sirven los cimientos o el material si al final el proceso de construcción no se hace como es debido, pues esto también puede hacer que la construcción se caiga y no sirva.

Hermanos, debemos prepararnos de tal manera que podamos no solo vivir una vida santa y agradable a Dios, sino para que podamos vivir una vida en donde capacitamos y preparamos a otros de la misma manera, con una base sólida que es Jesús, con los mejores materiales, Su palabra y por último dejando fuera toda tentación, toda lo malo que ofrece este mundo.

En Nehemías 4:17 leemos que la gente estaba trabando pero también alerta al enemigo: “Tanto los que reconstruían la muralla como los que acarreaban los materiales hacían su trabajo con una mano y con la otra sostenían un arma.” En Efesios 6.10-20 leemos sobre la armadura de Dios, pero a parte de portarla debemos estar orando e intercediendo por los demás y también mantenernos alertas, Efesios 6:18 Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos. Manténganse alertas y perseveren en oración por todos los creyentes.

Edgar Baruch