Pablo está dando un mensaje claro y simple de cómo debe ser nuestro trato con nuestros hermanos en Cristo. Es importante recordar y ser muy conscientes que cada uno de nosotros tenemos nuestras luchas, problemas, y dificultades; y ninguno de los problemas de los demás es el mismo que el de nosotros, por tanto, debemos ser bondadoso unos con otros y no caer en juicio hacia los demás, porque al final de cuentas el Hijo de Dios murió por cada uno de nosotros no importando cuales eran nuestras luchas, defectos, y debilidades; enseñando su amor hacia nosotros sobre todas las cosas.
Pero Pablo también nos dice cómo funciona esto. El amor para los demás no nace de nosotros mismos, dice que y nos da dos razones:
• el amor es de Dios.
• todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El apóstol Pablo aclara quel amor para amar a los demás viene de Dios, le pertenece a él y es el fruto de haber nacido de nuevo, nacimiento espiritual que Nace de Dios parab los que han creído en Jesús. Podemos leer Juan 3 donde nos habla de la conversación entre Jesús y Nicodemo.

Por lo tanto, como hijos en Dios hay que reflejar ese amor que Dios nos da para los demás, ya bien dice 1 Juan 4:7 “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.” Muchas veces nosotros somos muy propensos a juzgar a los demás por las cosas que hacen o no hacen y nos sentimos con autoridad para juzgarlos sin tomar en cuenta que nosotros no podemos tomar el lugar de Dios. Dios es el único con autoridad para juzgarnos porque al final, nosotros somos sus siervos y vivimos y morimos por Él, y toda nuestra vida gira en torno a Él. En ese sentido cada quien rendirá sus propias cuentas a Dios. Siempre es bueno ver por nuestros hermanos en Cristo, de esta manera si vemos que nuestros hermanos en Cristo están en malos pasos ayudemos a enderezar su camino con amor, paciencia, y bondad, sin pasar por juicio.
Además, cuidemos nuestras acciones de tal manera que no hagamos tropezar a nuestros hermanos, y si es necesario abstenerse de cosas para no hacerlos tropezar por amor a mi hermano no las haré.
Alejandro Auces


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