El apóstol Pablo vuelve a insistir de la importancia de la armonía como lo dijo a los Filipenses en su carta en el 2:2-4: “Haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. Nada hagáis por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a si mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino mas bien los intereses de los demás.

El apóstol Pablo nos habla que debemos tener un mismo sentir unos con otros, es decir el sentir y la actitud de Cristo, dice en el versiculo 10 “ser afectuosos y fraternales unos con otros” esto nos lleva a tener un mejor armonía dentro del cuerpo de Cristo quitando pensamiento de sentirnos más que otros.

Pablo nos habla del amor y eso es la fuente principal que Dios nos dio como iglesia y nos lo dio enviando a su único Hijo, y en el amor de Cristo trabajemos unánimes no con endivias con celos ni pleitos, si no con un mismo sentir entrega, servicio y perdón y con humildad por que el Padre y el Hijo trabajaron juntos como lo dice el evangelio Juan 17:21-23: “Para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros para que el mundo crea que tú me enviaste”.

La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno: yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfeccionados en unidad, para que el mundo sepa que tú me enviaste, y que los amaste tal como me has amado a mí”

Ánimo

Jaime Álvarez