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¿Quién nos une?

Esta fue la conclusión a la que llegó Pedro, cuando la iglesia estaba pasando por un tiempo difícil de persecución y Pedro los anima a no retroceder sino a tomar una actitud de defensa teniendo una misma mentalidad. El sabía que, como humanos, esto no sería fácil pero si se mantenían unidos a Cristo y como iglesia esto sería posible. El apóstol Pedro había visto en Cristo un ejemplo de unidad y en su carta menciona la importancia de esto a través de estos 3 aspectos: “misericordia, amor y humildad”.

Cuidémonos unos a otros

Dios nos ha dado dones y talentos y podemos desarrollar ministerios de servicio, los dones son regalos que Dios que nos entrega y espera que los pongamos a su servicio. Los ministerios que Dios nos permite desarrollar para servir en su obra deben ser de bendición a aquellos que son parte de nuestra iglesia, la iglesia que se compone de muchos miembros que formamos un solo cuerpo en Cristo, en donde cada uno, desempeña una función que tiene importancia y tiene un propósito de servir y adorar a nuestro Señor Jesucristo en unidad y amor para glorificar a Dios; impactando con nuestro testimonio a este mundo.

Pensó en los suyos y no en lo suyo

Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros. 1 Corintios 11.33 Primero mis dientes, y luego mis parientes… Primero yo, luego yo y al último yo… Estos dichos populares se refieren a la satisfacción propia sin pensar en las necesidades de los demás, aun si se trata de un familiar, un amigo o vecino o un hermano en Cristo, y sin importar qué tan urgente o necesaria es, primero soy yo…

Creciendo juntos

La Nueva Versión Internacional lo dice así: “Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros, y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes.” Estas palabras son la oración de Pablo por una Iglesia que estaba creciendo; y esto no significaba que los creyentes en la Iglesia de Tesalónica no se amaran, pues su testimonio en toda Macedonia (en la actualidad República de Macedonia del Norte) y otros lugares era conocido porque mostraba su fe, el trabajo motivado por su amor y su esperanza en nuestro Señor Jesucristo.

Se trata de crecer juntos

Buscando la palabra “amonestar” según el diccionario significa “hacer presente algo para que se considere, procure o evite” y “advertir, prevenir, reprender”. Considerando estos significados, podemos reconocer no es muy grato o no lo vemos bien cuando alguien se nos acerca en tono de preocupación de que algo hay que corregir o evitar, lo tomamos como una intromisión o pensamos que no tiene alguien el derecho de opinar. Esto es así cuando no lo tomamos de una actitud madura, sin embargo cuando lo filtramos a través de la Palabra podemos entender que puede llegar a ser bendición en lugar de una molestia.

Intencionales al no juzgar

Juzgar es formar un juicio o una opinión sobre una persona o cosas, y nuestra humanidad o carnalidad nos lleva ha hacerlo con frecuencia. Hemos hecho de esta práctica algo cotidiano, juzgamos el aspecto físico o la apariencia de las personas, juzgamos el comportamiento, juzgamos la personalidad de otros, es fácil juzgar y esto ha sucedido desde tiempos bíblicos, ya que el apóstol Pablo tuvo que reprender a los cristianos de ese tiempo.

Para que todos seamos de un mismo sentir

El apóstol Pablo vuelve a insistir de la importancia de la armonía como lo dijo a los Filipenses en su carta en el 2:2-4: “Haced completo mi gozo, siendo del mismo sentir, conservando el mismo amor, unidos en espíritu, dedicados a un mismo propósito. Nada hagáis por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a si mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino mas bien los intereses de los demás.

Sabor a Filadelfia

Muchos de nosotros conocimos la historia del gran William Wallace -quien peleó contra la ocupación inglesa en Escocia-, a través de la gran interpretación del Actor y Director Mel Gibson en la aclamada “Corazón Valiente”. Una de las partes más dramáticas de la película es cuando “Robert The Bruce” traiciona a William Wallace mientras defiende ¡Al Rey de Inglaterra! A todos nos indigna esa escena porque representa una traición por el poder, la ambición, y el ego. Cuando vemos la película, decimos “Yo jamás haría eso”. Y quizá no lo hacemos tal cual, pero hacemos algo similar.

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