
¡Uno para todos!… ¡Y todos para uno!
¡Uno para todos!... ¡Y todos para uno! Esta frase aparece en el conocido libro “Los Tres Mosqueteros” del autor Alexandre Dumas (24 de julio de 1802 – 5 de diciembre de 1870), y que simbolizaba el juramento de los mosqueteros; <<< la máxima élite de guerreros perfeccionados para proteger al Rey de Francia>>>, así como su grito de guerra.
Juntos como Iglesia
Iglesia amada es muy importante que entendamos de parte de DIOS, cuál es nuestra función como miembros de su iglesia, para poder ser lo más funcionales que podamos y de esta manera ser grandemente bendecidos todos juntos.
La medida de todo es el amor
¡Oh! que amor es aquel que nos ha dado el Padre a través de su hijo Jesús. Al leer el texto bíblico de hoy en Hebreos 10:24, lo primero que vino a mi mente fue el más grande acto de amor que recibimos del Padre a través de su Hijo, ¡nuestro Señor Jesucristo!.
¿Por qué exhortarnos unos a otros?
Tiempo atrás conoci a una hermana que muy frecuentemente al participar de las gratitudes durante el culto daba su gratitud y al final siempre nos exhortaba a distintas acciones.
Callar cuando otros hablan
Nunca has estado en la hora de la comida o en el “brunch” o simplemente tomando el cafecito con tus amigos, compañeros, o familiares y directa o indirectamente sale un tema que sin darte cuenta empieza a agarrar forma de chisme y mientras más se avanza en la opinión más vas agarrando forma y disponibilidad a que todos opinen como expertos en el tema sobre alguien o algo hecho o implementado por alguien, concluyendo con algo desvalorado y sin intención de mejora, y, riéndote de ello por solo dar tu comentario o lo que tú “crees” u “opinas” al respecto, pero con un sentimiento de ego inflado o de desquite que tú sabes que lo estás haciendo pero como se están riendo o “pasándola” bien en la hora del “chismecito” no lo notas a simple vista, pues eso es lo que Santiago 4:11 nos exhorta o aconseja a cuidarnos.
Amor entre creyentes
El Apóstol Pablo en esta carta les da instrucciones claras a los Corintios, de cómo la iglesia debería de relacionarse unos con otros. Era muy importante esta instrucción, porque la iglesia es la portadora del mensaje que Cristo ya había dado a los discípulos.







