Intencionales al no juzgar
Juzgar es formar un juicio o una opinión sobre una persona o cosas, y nuestra humanidad o carnalidad nos lleva ha hacerlo con frecuencia. Hemos hecho de esta práctica algo cotidiano, juzgamos el aspecto físico o la apariencia de las personas, juzgamos el comportamiento, juzgamos la personalidad de otros, es fácil juzgar y esto ha sucedido desde tiempos bíblicos, ya que el apóstol Pablo tuvo que reprender a los cristianos de ese tiempo.











