Callar cuando otros hablan
Nunca has estado en la hora de la comida o en el “brunch” o simplemente tomando el cafecito con tus amigos, compañeros, o familiares y directa o indirectamente sale un tema que sin darte cuenta empieza a agarrar forma de chisme y mientras más se avanza en la opinión más vas agarrando forma y disponibilidad a que todos opinen como expertos en el tema sobre alguien o algo hecho o implementado por alguien, concluyendo con algo desvalorado y sin intención de mejora, y, riéndote de ello por solo dar tu comentario o lo que tú “crees” u “opinas” al respecto, pero con un sentimiento de ego inflado o de desquite que tú sabes que lo estás haciendo pero como se están riendo o “pasándola” bien en la hora del “chismecito” no lo notas a simple vista, pues eso es lo que Santiago 4:11 nos exhorta o aconseja a cuidarnos.











