
Sírvanse por amor los unos a los otros
Recuerdo que de niño mamá decía: ¡Ayúdale a tu hermano! Y hacía como que no escuchaba o simplemente le ayudaba a regañadientes, creo que muchos de nosotros pasamos por esto, la naturaleza del ser humano es egoísta, se niega a ver las necesidades de otros y es rebelde por naturaleza.
¡No seamos tóxicos!
Me encuentro escribiendo estas líneas en el mes de septiembre, un mes donde los mexicanos celebramos el inicio de la independencia y la libertad que nuestros “héroes” nos dieron. Esto indudablemente como cristianos nos hace recordar la verdadera libertad que Dios nos dio a través del sacrificio de su único hijo en la cruz del calvario.
¿Es a mí?
¿Es a los hermanos de las iglesias de Galacia a quienes se les hace esta exhortación?, es a nosotros IBEC? y ¿Es a mí en lo personal? Las iglesias de Galacia recibieron muy bien el evangelio, pero que sucedió? Les pasó a ellos y a nosotros también.
La satisfacción de llevar las cargas de los otros
La carta a los Gálatas fue escrita por Pablo probablemente en el año 56. Es una carta donde podemos ver la preocupación de Pablo por los cristianos que se estaban desviando del evangelio. En el versículo base para esta reflexión de hoy, podemos ver un rasgo de la personalidad de Pablo, que nos recuerda la ley de Cristo “Amarás a Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma”, cosa que Pablo demostró que lo hacía en todo momento.
Cristo en nosotros
“Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor” Dios, en el llamado que nos hace en el primer versículo de este mismo capítulo, nos exhorta a tener un carácter de humildad y mansedumbre en su totalidad, nótese que al versículo le antecede las palabras “con toda”, lo cual quiere decir que Él no espera de nosotros actos esporádicos y ocasionales, si no que sean de manera constante en nuestras vidas.
La nueva vida en Cristo.
“Con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor” Dios, en el llamado que nos hace en el primer versículo de este mismo capítulo, nos exhorta a tener un carácter de humildad y mansedumbre en su totalidad, nótese que al versículo le antecede las palabras “con toda”, lo cual quiere decir que Él no espera de nosotros actos esporádicos y ocasionales, si no que sean de manera constante en nuestras vidas.







