Somos un cuerpo en Cristo
Un hombre espiritual no se deleita en verse honrado así mismo, ¡sino en ver a su Señor exaltado!- A. W. Tozer. Cristo nos a librado de la muerte y del pecado, no para vivir complaciéndonos, sino para la gloria de Dios y para el bien del prójimo. El gran fin de todos nuestros actos debe ser que Dios sea alabado y nada fomenta mejor esto que el entregarnos unos a otros en servicio y en aceptarnos unos a otros, como Cristo nos aceptó.










